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Estudios Realizados

Conoce los estudios realizados por Lyposmol

SVF

Fracción Estromal Vascular
Se le llama SVF al producto que se obtiene a partir de una muestra de tejido biológico y que muestra una fracción celular de distintos tipos celulares heterogénea y aislada para uso inmediato.

La SVF es la porción que queda en el pellet después de proceder al aislamiento de las células estromales por medio de una digestión enzimática y la separación de otros componentes como son el contenido hemático y adiposo. Es un mezcla cruda y heterogénea de múltiples poblaciones celulares con diferente grado de maduración y función celular.

Dependiendo del método de procesado del tejido biológico, la composición de la SVF puede variar significativamente. A esto se añade a que existen diferentes terminologías para denominar a las células provenientes de estas fracciones, por lo que se pueden encontrar diversos estudios y datos en los que las cantidades y porcentajes varían de unos a otros.

Las tipologías celulares que encontramos en la SVF que se obtiene mediante el ADSC SYSTEM® son los que se ven a continuación:

La utilización de la SVF produce importantes respuestas biológicas en el organismo y favorece una serie de procesos y acciones celulares. Existe una constante producción y liberación de citoquinas y factores de crecimiento por parte de las células contenidas en la SVF y por las células afectadas por la infiltración de la SVF.

Las citoquinas son proteínas de bajo peso molecular esenciales para la comunicación intercelular (que también llevan a cabo neurotransmisores y hormonas) y que son producidas y liberadas por varios tipos celulares. Controlan funciones biológicas y fisiológicas bastante criticas como la reparación tisular, diferenciación y maduración celular, inflamación y respuesta inmune, tanto local como sistémica, apoptosis, etc.

Generalizar los efectos de todos estos componentes proteicos es imposible, aún así, de acuerdo a sus funciones se clasifican en autocrinas, paracrinas y endocrinas. Las citoquinas se caracterizan por su redundancia: muchas de ellas comparten funciones similares. Además, son pleiotropicas: actúan sobre muchos tipos celulares diferentes y una célula puede expresar receptores para más de una citoquina.

Las citoquinas que se unen a anticuerpos tienen un efecto inmune más fuerte que el que tienen solas. La SVF tiene un porcentaje importante de células generadoras de anticuerpos como son los linfocitos.

Por todo esto, favorece e impulsa la acción y respuesta por parte del sistema inmune, mediante acciones específicas e inespecíficas. Ambas necesarias para llevar a cabo la correcta regeneración y restablecer el equilibrio biológico.

Los factores de crecimiento que se liberan en la SVF, y como respuesta celular a la infiltración de la misma, es constante y en cantidades y concentraciones mayores que los que se pueden obtener mediantes técnicas de obtención de plaquetas del torrente sanguíneo, ya sea mediante kits de PRP o mediante un proceso de aféresis completo.

En resumen, las consecuencias que se desprenden son un incremento de la angiogénesis en la zona, una disminución de la inflamación, una señalización quimiotáxica y de anti-apoptosis celular (no solamente en la zona tratada), una beneficiosa remodelación de la matriz extracelular, la activación de todas las células existentes en reposo y un efecto trófico celular.